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Productividad y decisionesContenido de demostración

Cómo tomar mejores decisiones cuando tienes demasiadas opciones

Tres puertas iluminadas que simbolizan distintas opciones a la hora de decidir

Tener opciones es una ventaja. Tener demasiadas, casi nunca. Cuando todas las alternativas parecen razonables, la decisión se alarga, la energía se agota y al final elegimos por cansancio o no elegimos en absoluto.

Este artículo es un contenido de demostración del blog de PSICOLFIS.NET. La estructura, los apartados y el cierre que ves aquí son los que utilizarán los próximos artículos.

El problema no es decidir, es comparar

Comparar muchas opciones a la vez es una tarea para la que nuestra atención no está hecha. Cada comparación consume foco y cada opción añadida aumenta el miedo a equivocarse. El resultado habitual: parálisis, prisa o arrepentimiento.

Tres pasos para ordenar la decisión

  • Define qué problema estás resolviendo realmente, en una sola frase.
  • Reduce el campo: descarta todo lo que no resuelve esa frase. Quedarse con dos o tres opciones es suficiente.
  • Ponle fecha a la decisión. Una decisión buena a tiempo suele valer más que una decisión perfecta tarde.

Decidir mejor no es acertar siempre: es crear un proceso en el que confías, de modo que puedas avanzar sin revisar la decisión cada dos días.

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